Crónica: Tiempo de batalla 


El baile es un arte donde el movimiento corporal es el principal instrumento, se ha presentado desde los inicios del hombre, incluso como una muestra de lenguaje cuando este no estaba aún tan bien estructurado. 


Entre este estilo artístico también se pueden encontrar una gran variedad de géneros, cada uno con movimientos característicos. Así, es desde hace algunos años atrás que la música afro y su cultura urbana, ha tomado fuerza en las calles de Medellín.

Entre esta música afro toma un lugar importante el dancehall, un género tradicional en Jamaica que surge durante la década de los setenta, aunque su popularidad se dio hacia los noventa y se dice que inicialmente fue una evolución del reggae.

El baile en este estilo musical es prominente, pues entre sus características se destaca que es un baile sensual, con influencias del baile africano y caribeño.

Para Daniel Montalvo, hacer del baile un hábito en su vida, fue y es una muestra de liberación, un relajante y una dosis que día a día lo recarga para continuar con su sueño. Es hijo de padres costeños, por lo que en su sangre está el don de la alegría y del sabor. Sin embargo, su padre muy conservador, no deseaba que este fuera el mundo para él, pues no le simpatizaba mucho la idea de que su hijo fuera bailarín y menos que se enfocara en un estilo musical que para su criterio "es muy femenino"

Desde muy pequeño se acercaba sólo a observar cuando notaba que personas de un grupo de baile estaban entrenando o ensayando en la cancha cerca de su casa, pues por miedo a lo que dijera su padre no tomaba la iniciativa para dar el paso y atreverse. 

Solo fue hasta el 2015 cuando en medio de sus observaciones, preguntó y se aventuró en este mundo del baile, aún sin definir su estilo. Menciona Daniel que intentó en muchos estilos, pero con ninguno se sentía cómodo, pues a su parecer era muy "tieso" para lo que exigían los diferentes estilos que había recorrido.

Cuando todo esta aventura inició, recorrió los caminos del hip hop, breaking y house, y con bases en estos terrenos se encontró con el dancehall. Sin embargo, para este momento era una cultura muy nueva en la ciudad, por lo que estaba poco fundamentada y apenas en una exploración. 

Esta agrupación a la que ingresa recibe por nombre Flavor Swag Crew, se origina en la comuna nueve de Medellín y al mando estaba Germán "Fisher" quien actualmente hace parte como la cabeza de la agrupación. Junto a esta, también nace Jungle, dirigido por Carlos Cuesta, ambas con la idea de formar una agrupación con niños de la comuna para que accedieran a esta nueva cultura musical y como un espacio para dispersar a los niños de una "mala vida o un mal camino". 

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Es por esta razón de ser un grupo empírico, que no tenían un espacio definido. Además, solo era Germán quien daba las clases de manera muy superficial pues aún la cultura no tomaba fuerza. Ensayaban en canchas, en la sede comunal, incluso en ocasiones, en parqueaderos que estaban desocupados; sólo fue hasta este año, que se establecieron en una sede ubicada por la parroquia Nuestra Señora del Sagrado Corazón, en Buenos Aires, porque se vieron en la obligación de asentarse en un lugar pues el grupo ya había crecido y su fama en la ciudad estaba aumentando.

Inmerso en los indicios de esta nueva cultura, pudo notar que sus habilidades estaban a la par con el estilo que esta exigía para el baile. Así, también escaló en la cultura afro en general, en sus diferentes bailes donde los ritmos callejeros son los que predominan. 

Es de esta manera que surge un gusto innato por estos ritmos, él deja el dancehall como su estilo principal y su enfoque pasa a ser más general abarcando toda una cultura. Al encontrarse allí, empieza a instruirse solo, porque su gusto era tal, que cada día quería aprender coreografías y pasos nuevos que lo acercaran más a su objetivo. Para este entonces, decide salir del grupo en el que su sueño había iniciado y alejarse poco a poco de toda la cultura afro.

Poco tiempo después se dedica nuevamente solo al dancehall, aunque no olvidaba todo el recorrido que tenía. Pasa por Jungle durante un año, y por inconformidades no disfrutó de la misma manera su pasión por el baile, ya que la agrupación decidió dedicarse más al hip hop y estilos diferentes y su preferencia en el momento solo era un estilo que ya tenía definido. Es por esto que su permanencia en el grupo termina aunque aún tiene amistades dentro. 

A raíz de esto, decide quedarse un tiempo fuera de las agrupaciones, tomar la iniciativa desde su casa y ensayar por si mismo, de manera que se instruía en lo que le gustaba y en los tiempos que quería.

Actualmente pertenece al grupo 198 Young, una agrupación de raíces venezolanas. Debido a la migración, uno de sus líderes, Jhoan, decide retomar con la iniciativa del dancehall en la ciudad desde el 2018 y se hace conocido tomando un lugar significativo dentro de Medellín. Su punto de encuentro para ensayar es a las afueras del estadio Atanasio Girardot, un lugar que diariamente recibe muchos bailarines, ya que es un punto central, abierto y tranquilo en el cual pueden bailar al aire libre y al ser en un lugar público, hacer de sus ensayos un encuentro de diversión y no de monetización.

En este lugar en ocasiones se reúnen diferentes agrupaciones solo para bailar, hacer competencias, o simplemente al estilo freestyle bailar a manera de retos, como si de una película se tratara. 

© 2020 Paula Avendaño Medellín, Colombia
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